Giras la llave y no pasa nada. O se oye un «clic» seco y el motor sigue dormido. Son dos de las señales más típicas de las averías del motor de arranque, una pieza en la que casi nadie piensa hasta el día en que el coche se queda parado en el garaje. En este artículo repasamos cómo funciona, qué síntomas avisan de un fallo, por qué se estropea y qué opciones hay para repararlo.
¿Qué es el motor de arranque y para qué sirve?
Es un pequeño motor eléctrico —también se le llama starter— cuya única misión es poner en marcha el motor de combustión. Al girar la llave o pulsar el botón de encendido, hace girar el cigüeñal a las revoluciones justas para que la mezcla de aire y combustible prenda. A partir de ese momento, el motor funciona por sí solo y el arranque se desconecta.
Sin él, un coche con la batería cargada y el depósito lleno no se movería del sitio.
¿Dónde está situado?
Va atornillado al bloque motor, normalmente en la parte baja y junto a la caja de cambios. La posición exacta cambia según la marca y el modelo, y en algunos coches hay que desmontar otras piezas para llegar hasta él.
Cómo funciona, paso a paso
- Al girar la llave, la batería envía corriente al solenoide (o automático de arranque).
- El solenoide empuja el piñón, que engrana con la corona del volante motor.
- El motor eléctrico gira y arrastra el cigüeñal.
- En cuanto el motor de combustión arranca, el piñón se retira para no sufrir con las altas revoluciones.
Todo ocurre en menos de un segundo.
Síntomas más habituales de las averías del motor de arranque
Cada ruido —o cada silencio— dice algo. Estos son los avisos que conviene reconocer.
Silencio total al girar la llave
Ni ruido ni intento de arranque. El origen puede estar en la batería, en el relé de arranque, en una conexión suelta o en el propio arranque. Lo primero que hay que descartar es la batería.
Un «clic» (o varios) y el motor no gira
- Un solo clic: el solenoide se activa, pero el motor eléctrico no llega a girar. Suele apuntar a carbones gastados, un bobinado dañado o un solenoide defectuoso.
- Varios clics rápidos seguidos: casi siempre es una batería descargada o un borne con mala conexión.
Chirrido o traqueteo metálico al arrancar
Indica que el piñón no engrana bien con la corona del volante o que los rodamientos están gastados. Si se ignora, el desgaste puede extenderse a la corona, que es una reparación bastante más cara.
El starter gira, pero el coche no arranca
Aquí la pieza cumple su función: el problema está en otro sistema, como la alimentación de combustible, el encendido o una batería con carga insuficiente para dar chispa.
Sigue girando después de arrancar
Si el piñón no se desacopla, el arranque continúa funcionando con el motor ya en marcha y se oye un zumbido agudo. Es un fallo que exige atención inmediata, porque daña tanto el piñón como la corona del volante.
¿Por qué se estropea? Causas principales
- Desgaste por uso: está pensado para durar muchos años, pero con el kilometraje se gastan los carbones, los rodamientos y los contactos del solenoide.
- Sobrecalentamiento: insistir con varios intentos seguidos genera calor que puede quemar los bobinados. Lo recomendable es no pasar de 10 segundos por intento y esperar un poco entre uno y otro.
- Humedad y corrosión: su ubicación, en la parte baja del motor, lo expone al agua y a la suciedad. La corrosión en los terminales reduce la corriente que llega.
- Batería en mal estado: si la batería no entrega el amperaje necesario, el arranque trabaja forzado y se desgasta antes.
- Piñón dañado: accionar la llave con el motor ya en marcha o arrancar de forma brusca castiga el piñón y la corona.
¿La batería puede ser la culpable?
Sí, y es la causa más frecuente de los problemas de arranque. Muchos supuestos fallos del arranque acaban siendo una batería agotada o un alternador que no carga bien. Por eso, antes de cambiar ninguna pieza, en el taller siempre comprobamos:
- La tensión y el estado de la batería.
- La carga del alternador.
- Los bornes, los cables de masa y las conexiones del circuito.
En muchos casos, cambiar la batería basta para que el coche vuelva a arrancar con normalidad.
¿Cómo arrancar el coche si falla el arranque?
Con una batería descargada, unas pinzas o un arrancador portátil resuelven el problema. Pero si lo que se ha roto es el propio motor de arranque, no hay forma convencional de encender el coche.
En vehículos con cambio manual existe el recurso de arrancar «empujando»: segunda marcha engranada, embrague pisado, el coche en movimiento y soltar el embrague de golpe. No siempre funciona, no es posible en coches automáticos y fuerza la transmisión, así que solo conviene usarlo para llegar al taller.
¿Se puede reparar o hay que cambiarlo?
Depende de la avería:
| Tipo de fallo | Solución habitual |
|---|---|
| Carbones gastados | Sustitución de carbones |
| Solenoide defectuoso | Cambio del solenoide |
| Piñón desgastado | Cambio del piñón o del conjunto bendix |
| Bobinado quemado | Sustitución de la unidad completa |
Cuando el daño afecta a componentes sueltos, repararlo sale bastante más barato que montar una unidad nueva. Si el bobinado está quemado, lo más rentable suele ser el cambio completo.
¿Cuánto cuesta cambiar el motor de arranque?
El precio depende del vehículo y de si se monta una pieza nueva o reconstruida. Como referencia, el coste total —pieza y mano de obra— suele moverse entre 150 € y 400 €, aunque en algunos modelos, sobre todo los que requieren desmontar otros elementos para acceder, puede ser superior.
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