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Cambiar las pastillas de freno: ¿cuándo y por qué?

Cambiar las pastillas de freno: ¿cuándo y por qué?

Los frenos son una parte esencial de los elementos de seguridad de un vehículo. Con el paso del tiempo, las pastillas de freno se van desgastando. Por eso, hoy te contamos cuándo conviene cambiarlas y porqué es importante revisarlas.

¿Cuándo hay que cambiar las pastillas de freno?

Debemos cambiar las pastillas de freno dependiendo del tipo de vehículo que tengamos y del uso que realicemos. Por ejemplo, si usas mucho el coche en ciudad se desgastaran antes que viajando por carretera.

De forma orientativa, podemos revisar el desgaste de las pastillas de freno a partir de los 25.000 km. En general, las pastillas traseras suelen durar casi el doble que las delanteras.

pastillas de freno

Pero la mayoria de los vehículos disponen de un testigo de desgaste.  Desde el cuadro de instrumentos podemos controlar en qué situación se encuentran las pastillas freno o cuándo están llegando al final de su vida útil, avisándonos con una luz de freno. Según el fabricante del vehículo, la luz informativa en el cuadro de instrumentos podrá indicar de dos a tres tipos de situaciones:

  • Cuando tenemos el freno de mano activado el testigo de frenos se encendrá en rojo con un signo de exclamación (!) o con la letra (P).
  • Cuando tenemos el freno de mano desactivado pero el testigo de frenos indica la luz roja de exclamación, es posible que el líquido de frenos esté muy bajo.
  • Cuando el testigo de frenos se enciende en amarillo, indica que las pastillas de freno ya están desgastadas. Llegados a este punto, es importante cambiarlas, ya que podrian estar dañando los discos.

 

¿Cómo comprobar de forma visual el desgaste de las pastillas?

Para comprobar de forma visual el desgaste de las pastillas delanteras sólo debemos observar cuál es su grosor, Si el material que entra en contacto con los discos se está acabando, significa que ya está llegando a su límite de uso. Recuerda, intenta evitar conducir con unas pastillas muy desgastadas, ya que los discos pueden sufrir desgaste y dañarlos. Si no sabes cómo comprobar el grosor de las pastillas, acude a un taller mecánico en Figueres para que te indique cómo controlarlo.

 

 

Un poco sobre nosotros

Un poco sobre nosotros

Somos Garatge Lacosta, una empresa dedicada a la reparación de vehículos desde el año 1975. Encuéntrenos en Figueres para que obtenga servicios mecánicos de primera calidad.

La dedicación y el esfuerzo continuo han sido los aspectos fundamentales que nos han caracterizado. Contamos con excelentes instalaciones y avanzada tecnología para asegurar un buen servicio al cliente.

No dude en visitarnos, estaremos encantados de atenderle. Puede también consultar nuestra web pinchando aquí.

 

Cuidados para tu coche en verano

Cuidados para tu coche en verano

  • Vigilar la temperatura de tu motor

El indicador de temperatura suele estar en el salpicadero al indicador de combustible, el velocímetro (ojo, que algunos modelos lo sustituyen por un testigo, algo que no gusta nada a los entendidos de mecánica). En frío, estará en la posición más baja, pero a los 5-10 minutos debería alcanzar la temperatura óptima (nos 90 grados).

Eso sí, la aguja nunca debe llegar a la zona roja… si no quieres quemar  el motor. Si lo hace, un remedio de emergencia es poner la calefacción del coche al máximo posible, ya que así liberas calor del motor y evita un mal mayor. Hacer esto en verano es un suplicio, pero evitará un calentón del motor que derive en un mal mayor… hasta que llegue asistencia en carretera y lleve tu coche a un taller.

  • Neumáticos

En verano los neumáticos alcanzan una mayor temperatura, sobre todo circulando rápido. Si llevamos la presión demasiado baja, la banda de rodadura se calentará más todavía, algo que acortará su vida hasta en un 15%. Por eso, entre nuestros consejos para poner el coche a punto antes de hacer un viaje, recomendamos revisar la presión de las ruedas.

  • Interior

En verano a veces es imposible no aparcar el coche al sol durante varias horas. Esto hace que el interior alcance temperaturas altísimas, de más de 60 grados. A la larga, puede provocar desajustes en el salpicadero ya que el calor deforma esas sus piezas, además de que el sol decolora las zonas donde el pega más directamnete. Lo mejor para evitarlo, es aparcar a la sombra (aunque debas andar un poco más de la cuentea) o, en su defecto, utilizar parasoles.

  • Carrocería

Con el paso del tiempo, la pintura de tu coche acaba perdiendo brillo. Este proceso inevitable se acelera cuando dejas aparcdo tu coche  durante largos periodos al sol. También tienden a decolorarse los plásticos exteriores de los paragolpes, retrovisores… Y las juntas de las puertas se agrietan, algo que le pasa también a las escobillas.

  • Frenos

Para frenar, las pastillas de freno rozan contra el disco. Esto genera calor y en verano las temperatiras que alcanzan temperaturas son todavía mayores. Además, debido al calor exterior, es más difícil su refrigeración. Estas circunstancias provocan que sea más fácil que los frenos se sobrecalienten. Tu coche frenará mucho menos pero además se acorta la vida del líquido de frenos y los discos pueden deformarse.

¿Sabes cuánto consume tu coche?

¿Sabes cuánto consume tu coche?

Saber calcular el consumo medio que se realiza con el vehículo habitual puede ayudarnos a entender en qué situaciones de conducción se consume más combustible. También nos permite mejorar hábitos al volante para reducir poco a poco el consumo haciendo una conducción más eficiente. No nos podemos fiar del consumo que anuncian los fabricantes en las fichas técnicas, porque se ofrece el consumo homologado en una prueba de emisiones realizada en laboratorio, en unas condiciones específicas algo alejadas de la conducción real. En la conducción real intervienen muchos factores como el tipo de conducción, la climatología, la altura sobre el nivel del mar o cómo de cargado se lleve el vehículo.

Prácticamente todos los vehículos modernos cuentan con ordenadores de a bordo que calculan el consumo medio y otros datos como la autonomía o el consumo instantáneo. Para utilizar estos datos sólo es necesario poner el cuentakilómetros a cero en el momento a partir del cual queremos medir el consumo. Cuantos más kilómetros se midan, más exacto será el dato. Sin embargo, si utilizamos otros métodos de medición más efectivos veremos que suele haber una discrepancia entre el dato que da el ordenador del coche y el que podemos calcular por nuestra cuenta. Los vehículos son a veces muy optimistas y suelen dar mediciones ligeramente mejores de lo que en realidad son.

Calcular el consumo

Para calcular el consumo medio sólo tendremos que tener el cuidado de anotar los kilómetros y los litros rellenados en cada repostaje. En primer lugar hay que llenar el depósito del todo. Con el depósito completamente lleno se pone el cuentakilómetros a cero y comenzará la primera medición que acabará con el siguiente repostaje. No es necesario llegar hasta la reserva para volver a repostar, basta con repostar siguiendo las pautas habituales.

Cuando se realice el siguiente repostaje hay que volver a llenar el depósito del todo, se apuntan los kilómetros hechos y los litros que han cabido en el vehículo. Multiplicando los litros rellenados por 100 y dividiendo el resultado por los kilómetros hechosobtendremos el consumo medio en litros cada 100 km.

En cada repostaje sólo hay que apuntar los kilómetros hechos y los litros repostados.

Repetir para ser exactos

Dado que los cuentakilómetros no son a veces muy exactos y que en todos los “depósitos” no se realiza la misma conducción, a veces con más autopista y otras más ciudad, lo ideal es realizar cinco mediciones seguidas como mínimo y hacer una media de todos ellas para saber el consumo medio real que se está realizando.