El filtro de partículas diésel, conocido también como DPF o FAP por sus siglas en francés e inglés, es un componente que se encuentra en el sistema de escape. Su función es retener las partículas sólidas que se generan en un motor diésel. Una vez se saturan éstas partículas, el filtro está diseñado para incinerarlas. No obstante, para su óptimo desempeño es recomendable limpiarlo o regenerarlo de forma periódica.

Cómo regenerar el filtro de partículas diésel

El filtro de partículas diésel necesita que el vehículo circule a un promedio de unos 30 minutos con el motor revolucionado por encima de las 2500 rpm. Así, los gases alcanzan una temperatura bastante alta que permite incinerar de manera efectiva las partículas sólidas contenidas en él.

Si no circula normalmente a la velocidad suficiente para que el motor alcance las revoluciones necesarias, cuando el filtro de partículas diésel esté completamente saturado, se tendrá que realizar, desde el propio motor, un ciclo de regeneración. Para ello hay que inyectar una mayor cantidad de carburante, lo que permite que aumente la temperatura de los gases en el sistema de escape.

Este es un proceso automático que puede durar cerca de 20 minutos. Si después de tres intentos no se logra hacer la regeneración del filtro diésel, se encenderá un testigo de color amarillo en el panel del vehículo, señal que indica el problema.

A continuación será necesario realizar la limpieza manual del dispositivo, ya que si no se realiza y sigues conduciendo el vehículo pueden acumular partículas a un nivel peligroso.

Si el problema persiste, es recomendable acudir a un taller de coches en Figueres para que realicen una regeneración forzada al filtro de partículas diésel.

En Albert Lacosta Taller nos encargamos de la revisión y mantenimiento de coches en Figueres. Ante cualquier duda, consúltanos y te informaremos encantados.

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