+34 972 502 057 / +34 649 859 282 - Carrer Esculapi, 3 - Figueres 17600 (Girona)
¿Qué aceite de motor para coches diésel necesita tu vehículo?

¿Qué aceite de motor para coches diésel necesita tu vehículo?

El aceite de motor para coches diésel debe elegirse según las indicaciones del fabricante, la viscosidad recomendada, la normativa del aceite y el tipo de motor. No todos los coches diésel utilizan el mismo aceite, y escoger uno incorrecto puede afectar al rendimiento, al consumo, al filtro de partículas y a la vida útil del motor.

¿Qué aceite lleva un coche diésel?

Para saber qué aceite necesita un coche diésel, lo más importante es consultar el manual del vehículo o la ficha técnica de mantenimiento. Allí se indica la viscosidad adecuada, como 5W30, 5W40 o 0W30, y las homologaciones que debe cumplir el aceite.

En los motores diésel modernos, especialmente los que incorporan filtro de partículas DPF o FAP, es habitual utilizar aceites específicos de bajo contenido en cenizas, conocidos como aceites “low SAPS”. Estos ayudan a proteger el sistema anticontaminación y evitan obstrucciones prematuras.

¿Qué significa 5W30 o 5W40?

Las cifras del aceite indican su comportamiento a diferentes temperaturas.

El primer número, acompañado de la letra W, hace referencia al rendimiento del aceite en frío. Cuanto más bajo es ese número, mejor fluye el aceite al arrancar el motor en temperaturas bajas.

El segundo número indica la viscosidad del aceite cuando el motor está caliente. Por ejemplo, un 5W40 mantiene una viscosidad algo superior a alta temperatura que un 5W30.

Esto no significa que uno sea siempre mejor que otro. La elección correcta depende del motor, del uso del vehículo y de la recomendación del fabricante.

¿Es mejor 5W30 o 5W40 para un coche diésel?

No hay una respuesta única. En muchos coches diésel actuales se utiliza aceite 5W30, sobre todo cuando el fabricante busca reducir consumos y emisiones. En otros casos, puede recomendarse 5W40, especialmente en motores con más kilómetros o determinadas condiciones de uso.

Lo importante es no elegir el aceite solo por costumbre, precio o marca. Un aceite puede parecer adecuado por su viscosidad, pero no cumplir la homologación específica que necesita el motor.

Aceite para coches diésel con filtro de partículas

Si tu coche diésel tiene filtro de partículas, es fundamental utilizar un aceite compatible con un sistema DPF o FAP. Este tipo de aceite está formulado para generar menos residuos durante la combustión y ayudar a conservar el sistema de escape en buen estado.

Usar un aceite no adecuado puede acelerar la saturación del filtro de partículas, provocar avisos en el cuadro de instrumentos y aumentar el riesgo de averías costosas.

¿Cada cuánto se cambia el aceite en un coche diésel?

El cambio de aceite depende del modelo del vehículo, el tipo de aceite y el uso que se haga del coche. Como referencia general, muchos fabricantes recomiendan cambiarlo entre los 15.000 y los 30.000 km, aunque en trayectos urbanos, recorridos cortos o conducción exigente puede ser recomendable adelantar el mantenimiento.

Además del aceite, también conviene sustituir el filtro de aceite para garantizar una correcta lubricación del motor.

¿Qué pasa si pongo un aceite incorrecto?

Utilizar un aceite inadecuado puede provocar una lubricación deficiente, mayor desgaste interno, aumento del consumo, problemas en el turbo, fallos en el filtro de partículas o pérdida de eficiencia del motor.

Por eso, antes de rellenar o cambiar el aceite, conviene asegurarse de que cumple exactamente con las especificaciones del vehículo.

¿Tienes dudas sobre qué aceite necesita tu coche diésel?

En Albert Lacosta Taller revisamos qué aceite de motor para coches diésel necesita tu vehículo según la marca, el modelo, el kilometraje y las recomendaciones del fabricante.

Si no sabes qué aceite lleva tu coche o ha llegado el momento de hacer el cambio, ven a nuestro taller y te asesoraremos para mantener el motor en buen estado.

Consejos para una puesta a punto de la batería del coche y mejorar su rendimiento

Consejos para una puesta a punto de la batería del coche y mejorar su rendimiento


La puesta a punto de la batería del coche es una tarea esencial si quieres evitar sustos inesperados y asegurarte de que tu vehículo arranca sin problemas cada día. Aunque muchas veces no le damos importancia hasta que falla, mantener la batería en buen estado es más fácil de lo que parece y puede ahorrarte tiempo y dinero.

Aquí te dejamos una guía sencilla y práctica para cuidar tu batería y prolongar su vida útil.

¿Cómo mejorar el rendimiento de la batería?

1. Revisa las conexiones con frecuencia

Es fundamental que los terminales estén bien ajustados y sin signos de corrosión. Una mala conexión o la acumulación de óxido puede impedir que la corriente fluya correctamente, lo que reduce el rendimiento de la batería y puede causar fallos en el arranque.

2. Mantenla limpia y seca

El polvo, la humedad o cualquier tipo de suciedad pueden afectar el funcionamiento de la batería. Limpia la parte superior con un trapo seco cada cierto tiempo. Así evitarás posibles cortocircuitos y mejorarás su eficiencia.

3. Vigila el nivel de electrolito (si aplica)

En las baterías con mantenimiento, es recomendable comprobar que el nivel de electrolito esté dentro del rango adecuado. Si hace falta, añade solo agua destilada, nunca del grifo. Esto ayuda a que los componentes internos funcionen correctamente.

4. Ahorra energía cuando el motor está apagado

Evita dejar encendidas las luces, la radio o cualquier accesorio eléctrico si el motor no está en marcha. Aunque parezcan detalles menores, pueden descargar la batería más rápido de lo que imaginas.

5. Haz revisiones periódicas

Una revisión a tiempo puede evitar un problema mayor. Pide a tu mecánico de confianza que revise la batería durante el mantenimiento habitual del coche. A veces, un simple chequeo visual o una prueba de carga pueden alertar sobre un problema antes de que te deje tirado.

6. Conduce con regularidad

Usar el coche con frecuencia mantiene la batería cargada. Si por cualquier motivo tu coche pasa muchos días sin moverse, considera usar un cargador de batería inteligente para evitar que se descargue completamente.

Señales de que algo no va bien con tu batería

Estar atento a ciertos síntomas te puede ayudar a detectar problemas antes de que sea demasiado tarde:

  • El coche arranca con dificultad, como si le costara encender.
  • Las luces están más tenues de lo normal, especialmente cuando el motor está apagado.
  • Se enciende el testigo de batería en el cuadro de mandos. Si ves este símbolo, no lo ignores.

Otros aspectos a tener en cuenta para la puesta a punto de la batería del coche

Renovación periódica: por norma general, una batería tiene una vida útil de entre 3 y 5 años. Si ya ha pasado ese tiempo, vale la pena pensar en un reemplazo antes de que empiece a fallar.

El clima influye mucho: tanto el frío extremo como el calor intenso pueden reducir la capacidad de la batería. En invierno, si puedes, guarda el coche en un garaje; en verano, busca siempre la sombra.

Cuidar de tu coche es más fácil si prestas atención a los pequeños detalles. Y la puesta a punto de la batería del coche es uno de los más importantes. Con estos consejos, puedes alargar su vida útil y evitar sustos en los momentos menos oportunos.

¿Tienes dudas sobre el estado de tu batería? Visita a nuestro taller mecánico de confianza en Figueres y haz una revisión rápida.

¿Cuándo toca el cambio de correa de distribución?

¿Cuándo toca el cambio de correa de distribución?


Si tienes coche, hay una pieza del motor que no puedes pasar por alto: la correa de distribución. Aunque no la veas a simple vista, es una de las partes más importantes del motor. ¿Por qué? Porque sincroniza todo para que el coche funcione como debe. Si se rompe, el daño puede ser muy caro. Pero tranquilo, aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre el cambio de correa de distribución y cómo evitar sorpresas desagradables.

¿Qué es la correa de distribución y por qué es tan importante?

Piensa en la correa de distribución como el director de orquesta del motor. Se encarga de que el cigüeñal y el árbol de levas trabajen juntos al ritmo perfecto. Gracias a ella, las válvulas abren y cierran en el momento justo. Además, en muchos modelos también mueve la bomba de agua, lo que ayuda a mantener el motor fresquito.

¿Cómo saber si la correa de distribución está en mal estado?

La mayoría de las veces no hay señales claras… hasta que es tarde. Pero algunos síntomas que pueden darte pistas son:

  • Ruidos raros (como un chirrido o zumbido).
  • Fallos al arrancar.
  • Pérdida de potencia.
  • Vibraciones inusuales.

Si notas algo de esto, lo mejor es que te pases por el taller para una revisión. No vale la pena arriesgarse.

¿Qué pasa si se rompe la correa de distribución?

Pues… lo peor. Literalmente. Una correa rota puede causar daños graves al motor, como válvulas dobladas o pistones dañados. Y reparar eso puede costarte mucho más que haber hecho el cambio a tiempo. Así que ya sabes: más vale prevenir que pagar una factura enorme.

¿Cada cuánto se hace el cambio de correa de distribución?

Depende del coche, pero por norma general los fabricantes recomiendan cambiarla entre los 60.000 y 150.000 kilómetros, o cada 5 a 10 años, lo que ocurra antes. Lo ideal es mirar el manual de tu coche o consultarnos directamente en el taller.

¿Cómo saber si ya toca cambiarla?

La mejor forma es llevar un buen control del kilometraje y hacer revisiones regulares. En el taller también podemos revisarla visualmente y darte una opinión profesional. En caso de duda, ¡mejor cambiarla!

¿Toca cambiar la correa de distribución de tu coche?

En Albert Lacosta Taller estamos aquí para ayudarte. Revisamos tu vehículo, te damos un presupuesto sin compromiso y, si hace falta, realizamos el cambio de correa de distribución con todas las garantías y piezas de calidad.

¿Cuándo es necesario hacer el cambio de neumáticos del coche?

¿Cuándo es necesario hacer el cambio de neumáticos del coche?

Cerciorarse del buen estado de las ruedas del coche es imprescindible para circular con seguridad en carretera. Aunque no exista una fecha de caducidad específica para el cambio de neumáticos del coche, hay que tener en cuenta su fecha de fabricación o los kilómetros que hayamos recorrido con ellas. Por tanto, su vida útil puede depender de diversos factores, a los que se suma el estado de la calzada, la temperatura ambiente, el estado del coche e incluso la forma de conducir.

¿Cuál es el menor momento para el cambio de neumáticos?

Aún así, hay indicadores que ayudan a determinar si ha llegado la hora del cambio de neumáticos del coche.

  • Cuando las ruedas pierden aire frecuentemente. Para comprobarlo, haz un seguimiento mes a mes comprobando la presión del aire en los neumáticos según las recomendaciones del fabricante.
  • Si las ruedas presentan algún desgaste irregular. También es importante revisar que no haya ninguna grieta, ya que de lo contrario, esto indicará que las ruedas no están en condiciones para circular con seguridad en carretera.
  • Otro indicador a tener en cuenta es el agarre al asfalto y el frenado. Por ejemplo, si cuando circules sobre un asfalto mojado detectarás en seguida que las ruedas no frenan lo suficiente o no se adhieren al asfalto con seguridad.
  • Sentir la vibración del volante al conducir también indica que algo no va bien con la alineación o las presión de las ruedas del coche. Lo notarás especialmente cuando circules a más velocidad, entorno a los 90km/h.
  • Si te encuentras en alguna de estas situaciones, es recomendable que realices una revisión en un taller mecánico en Figueres para encontrar la causa i realizar el cambio de neumáticos del coche en caso necesario.

Recuerda que la normativa actual contempla como infracción grave circular ocn los neumáticos en mal estado. Por cada neumático defectuoso, la multa puede ascender hasta 200 euros.

¿Cuándo cambiar el silenciador de un coche?

¿Cuándo cambiar el silenciador de un coche?

¿Sabes cuándo debes cambiar el silenciador de un coche? Una de las principales funciones al cambiar el silenciador de un coche es reducir el nivel de ruido que producen los gases de escape. El silenciador se trata de una cámara que contiene un tubo perforado que la atraviesa y que está envuelto en lana de roca que sirve como aislante acústico. A este tubo también se le conoce como tubo de escape.

En el coche podemos encontrar hasta tres silenciadores:

  • el silenciador trasero, que se ubica al principio de la línea de escape y es el más usado
  • el silenciador central o intermedio, que por lo general se utiliza en coches más grandes
  • y el silenciador delantero, que se usaba hasta el año 1994, cuando comenzó a ser sustituido por el catalizador. No obstante algunos coches aún lo utilizan, se coloca en la salida del colector.

Como toda pieza del coche que sufre desgaste con el tiempo el silenciador del coche también tiene su vida útil. Si está defectuoso llega el momento de cambiar el silenciador de un coche, es decir, cuando no reduce de manera adecuada los niveles de ruido que produce el sistema de escape de gases. Además, este deterioro puede generar un aumento en el consumo de carburante.

La vida útil del silenciador es aproximadamente de 80.000 km. Sin embargo, hay que considerar que cuando el coche pasa mucho tiempo inmovilizado, o sólo recorre trayectos muy cortos, tiende a acumularse humedad en el interior del silenciador, lo que provoca que éste se deteriore por corrosión debido a que la línea de escape no genera la temperatura suficiente para eliminar la humedad por completo.

¿Cómo reconocer los daños en el silenciador?

Un silenciador en mal estado produce ruidos de golpes metálicos en el suelo del coche que indican que los conductos están siendo movidos por los gases de escape y tienden a desoldarse. Además, el coche tiende a producir un ruido mayor cuando se acelera.

Para determinar si existen daños se debe sacudir la línea de escape para verificar que las gomas de fijación están deterioradas, agrietadas o falta alguna de ellas. Hay que comprobar que la línea esté bien fijada para absorber las vibraciones que pueden debilitar las soldaduras.

También, es necesario comprobar si existe óxido o perforaciones en el tubo de escape y ver no presenta un ruido de arena, lo que indicaría que la lana de roca está deshaciéndose.

Desmontar y colocar el nuevo silenciador

Para desmontar el silenciador el coche debe estar frío y elevado sobre soportes de columnas. Luego se ubica el silenciador a sustituir. Cuando el silenciador es de fábrica, solo es necesario realizar un corte en el tubo de origen, pero cuando se trata de una pieza de recambio debemos desencajarla del tubo y quitar los tornillos que fijan al silenciador mediante una brida o collarín.

Para montarlo de nuevo es recomendable colocar grasa de grafito en la parte de los tubos donde se acoplará. Luego, se coloca el silenciador en su ubicación y se sujeta con las juntas y la brida; seguidamente se alinea con la línea de escape y se aprietan bien los tornillos.

Una vez instalado, es recomendable encender el motor para verificar que no existan fugas. Recordar que los silenciadores nuevos están cubiertos de parafina, por lo que exhalan humo cuando aumenta la temperatura de la línea de escape, pero en poco tiempo dejan de emitir este humo.

Sobrealimentación del motor: compresores y turbocompresores

Sobrealimentación del motor: compresores y turbocompresores

La sobrealimentación del motor es un proceso que permite inyectar aire a un motor de combustión interna cuando la presión del aire que ingresa es superior a la atmosférica. Esta sobrepresión implica que, al tener mayor cantidad de aire dentro del cilindro, la compresión es mayor.

Tipos de sobrealimentación del motor

La sobrealimentación del motor también supone un aumento en la eficiencia del motor gracias a un aprovechamiento más óptimo de la energía que provee el combustible. A lo largo de la historia de los motores de combustión interna, podemos encontrar una interesante variedad de tipos de sobrealimentación. Hoy vamos a describiros brevemente los más importantes.

Alimentación forzada dinámica

Este método se basa en las propiedades dinámicas de los gases para lograr introducir una mayor cantidad de aire en los cilindros del motor. Su efectividad no es tan alta, pero este método fue utilizado por diversos modelos de coches que incorporan admisiones de aire variables que permiten aumentar su capacidad e introducir una mayor cantidad de aire en cada cilindro. En la actualidad, este método ya no se utiliza.

Compresores

Los compresores mecánicos incluyen un sistema de tracción (correa, engranajes o cadena) que permite impulsar el aire al interior de cada cilindro. Así, cuando se aporta una mayor cantidad de combustible, la potencia del motor aumenta.

Turbocompresores

Los turbocompresores aprovechan una parte de la energía mecánica y térmica que se desperdicia por el sistema de escape. Para ello, cuentan con un turbina unida a un compresor por medio de un eje. Este compresor va unido también a la tubería de admisión de aire.

Cuando se explusan los gases de escape pasan por la turbina haciéndola girar. La energía de giro absorbida por la turbina se transmite al compresor, que aspira aire del sistema de admisión y lo empuja hacia el colector, para luego inyectarlo a los cilindros. Con este método se logra obtener una presión de alimentación superior a la presión atmosférica.